Actualización a 26 de abril de 2020

En los últimos días el gobierno ha aprobado el decreto 15/2020 de 22 de abril, en el que se recoge un nuevo paquete de medidas fiscales destinadas a autónomos y pymes en su labor de paliar los efectos negativos de la crisis sanitaria que estamos viviendo a consecuencia del COVID-19.

¿Son nuevas las medidas recogidas en este decreto?

Las medidas recogidas en este decreto no son nuevas, sino que completan aquellas ya adoptadas en las que quedaba algún aspecto pendientes de regular.

1 Devolución de las cuotas de autónomos de marzo.

Hace unos días, os informamos de la posibilidad de solicitar la devolución de las cuotas pagadas del mes de marzo, bien de manera íntegra o proporcionalmente a los días que la actividad se hubiera visto suspendida, pero quedaba pendiente saber cómo tramitar esta devolución y cuándo se haría efectiva.

Pues bien, se ha establecido que la Tesorería General de Seguridad Social va a actuar de oficio en dicha devolución para todos aquellos casos de trabajadores beneficiados por la prestación extraordinaria por cese de actividad.

Esto significa que no habrá que solicitarla, sino que la administración realizará la devolución del importe correspondiente automáticamente en la misma cuenta bancaria en la que se realizó el pago, haciéndose efectivo el abono de estas cantidades durante la segunda quincena del mes de mayo.

 2 La siguiente medida que se establece es, cómo pueden acceder al cobro de la prestación por cese de actividad, aquellos autónomos no adheridos a ninguna mutua

Para entender esta medida debemos ponernos en antecedentes y recordar que, desde el 01 de junio de 2019, es obligatorio adherirse a una mutua colaboradora con SS.

No obstante, a día de hoy, aún hay muchos autónomos que no cumplen con esta obligación y confían en diferentes entidades gestoras para garantizar la cobertura de determinadas contingencias.

Al aprobarse por parte del gobierno en decretos anteriores, que son las mutuas las únicas que pueden gestionar de manera exclusiva la prestación extraordinaria por cese de actividad, quedaba en el aire saber qué pasaba con estos trabajadores que aun cumpliendo con los requisitos previstos para solicitarla, no podían acceder a esta prestación por no estar adheridos a ninguna mutua.

Este decreto resuelve esta situación, acordando que aquellos autónomos que no hubiesen elegido mutua antes de junio de 2019 podrán hacerlo ahora para cobrar la prestación por cese de actividad.

Se establece que podrán dirigirse a cualquier mutua colaboradora con Seguridad Social y presentar en ella la solicitud de la prestación junto con el documento de adhesión, entendiéndose que ésta, tendrá efectos desde el primer día del mes en que se cause el derecho a la prestación extraordinaria.

Para la realización de estos trámites se concede un plazo máximo de tres meses desde la finalización del periodo de alarma.

Ahora bien, el ejecutivo también establece que en el caso de que pasados estos tres meses, no se haya solicitado, se entenderá que el autónomo ha optado por la mutua con mayor número de trabajadores asociados en la provincia del domicilio del interesado produciéndose automáticamente su adhesión, asegurándose así el cumplimiento normativo anterior a la crisis sanitaria del Covid-19.

3  Otra cuestión regulada en este Real Decreto, es la posibilidad de ampliar la moratoria de las cotizaciones de mayo, junio y julio o el aplazamiento de las deuda con la Seguridad Social hasta el 30 de junio de 2020.

Con la publicación del nuevo decreto se da luz verde a una moratoria para empresa y autónomos de hasta 6 meses para el pago de las obligaciones con Seguridad Social de mayo, junio y julio sin que se apliquen intereses ni recargos.

Esto implica que las cotizaciones aplazadas se deberán ingresar, como máximo, en los meses de noviembre 2020, diciembre 2020 y enero de 2021 de forma simultánea con las cuotas de esos mismos meses.

Aquellos autónomos interesados en solicitar esta moratoria, deben tener en cuenta que se podrá tramitar una única solicitud para retrasar el pago de los tres meses debiendo presentarse ésta entre el día 01 y 10 de mayo de 2020 o por el contrario podrán solicitarla mes a mes siempre que se presente entre los días 1 y 10 de cada mes que se quiera aplazar.

Para aquellos que cuenten con autorizado Red, la Seguridad Social tiene previsto implementar en mayo, un nuevo servicio para su solicitud.

Sin embargo, aquellos que no lo tengan designado deberán dirigirse a la Sede Electrónica de la Secretaría de Estado de la Seguridad Social y solicitarla a través del formulario “Solicitud de moratoria y exención por acontecimientos catastróficos”.

Los requisitos para acceder a esta moratoria, son los que ya conocemos: estar dado de alta en el régimen de autónomos a fecha 14 de marzo de 2020 y haberse visto afectados, bien con la suspensión de la actividad laboral o con un descenso de sus beneficios de al menos el 75%, por la crisis sanitaria del COVID-19.

Para todos aquellos que no cumplan con estos requisitos, se ha previsto la posibilidad de solicitar un aplazamiento de la deuda de los meses de mayo y junio a un 0,5% de interés, tramitándose de acuerdo con el procedimiento general para los aplazamientos de pago de deudas con la Seguridad Social.

4 La última medida adoptada es, la posibilidad de que los autónomos salgan del sistema de módulos y pasen a tributar por estimación directa durante la pandemia del Covid-19

Recordemos: Los autónomos, al darse de alta, deben elegir tributar por estimación objetiva (por módulos) pagando la misma cantidad por IRPF todos los trimestres sin que este cálculo vaya ligado al resultado del ejercicio, o por estimación directa (normal o simplificada) pagando en concepto de IRPF una cantidad u otra que dependerá del beneficio neto declarado.

Un aspecto muy importante es que, en nuestra legislación, no se permite el paso de un sistema a otro en función de lo que nos resulte más ventajoso cada ejercicio, sino que la elección de una u otra modalidad requiere de una permanencia mínima de tres años y además, el cambio, debe comunicarse en el mes de diciembre del ejercicio anterior.

Hasta ahora ninguna de las medidas fijadas contemplaba nada respecto a aquellos autónomos que están obligados pagar una cuota fija bastante elevada aun cuando sus negocios se han visto cerrados o sustancialmente perjudicados por la crisis del Covid-19, provocando que asociaciones y colectivos afectados exigieran una regulación específica al efecto.

Finalmente, en el RD 15/2020, el ejecutivo ha abordado esta cuestión posibilitando que aquellos autónomos que tributan por el sistema de módulos puedan renunciar a él durante el ejercicio 2020 pasando a hacerlo por estimación directa, permitiéndoles revocar de nuevo este cambio para el siguiente ejercicio (el de 2021) y volver al sistema de módulos si así les interesa.

Todos aquellos interesados en acogerse a esta medida, deberán hacerlo mediante renuncia tácita. Esto significa que, con la presentación del pago del impuesto a través del modelo 130 (que es el previsto para estimación directa) se entenderá solicitada la renuncia.

Pero ¿qué pasa con aquellos autónomos que no quieran solicitar este cambio? Pues bien, el ejecutivo también ha contado con ellos y los autónomos que decidan continuar con el sistema de módulos no verán computados en cada trimestre natural los días de ejercicio en los que haya estado vigente el estado de alarma.

Anabel Campos, Abogada en International SOS España


31 de marzo de 2020

Gobierno, Comunidades Autónomas y entidades locales han puesto en marcha a lo largo de estas semanas una serie de medidas fiscales y tributarias encaminadas a  paliar el impacto de la crisis sanitara del COVID-19, especialmente para autónomos y pymes.

A nivel estatal se ha regulado tanto la suspensión de plazos  como el aplazamiento de impuestos

Suspensión de plazos

¿Qué significa la suspensión de plazos?

La realidad es que estos plazos no se suspenden, sino que se extienden hasta el 30 de abril en caso de que la notificación se hubiera producido previamente a la declaración de estado de alarma y hasta el 20 de mayo, en caso de que las notificaciones se hubieran realizado una vez decretado éste.

¿A qué procedimientos afecta la suspensión de plazos?

Afecta básicamente, aquellos plazos abiertos con anterioridad al 18 de marzo de 2020 y que no estaban concluidos en esa fecha. En concreto:

  • Pago de duda tributaria tanto en periodo voluntario como ejecutivo
  • Vencimiento de los plazos de los acuerdos de fraccionamiento o aplazamiento concedidos
  • Plazos relacionados con subastas o adjudicación de bienes
  • Plazos para atender requerimientos, diligencias o de embargo o solicitudes de información con transcendencia tributaria, plazos de alegaciones de estos procedimientos o rectificación o devolución de ingresos indebidos.

Hay que tener en cuenta que el trámite se entenderá como realizado si el obligado tributario atiende al requerimiento o solicitud, por lo que el procedimiento seguirá su curso a la fecha de contestación.

La Agencia Tributaria no exige la presentación de ninguna solicitud para que se aplique la ampliación de plazos sino que ésta se aplicará por defecto sin perjuicio de que el interesado prefiera no agotarlos y  atienda anticipadamente a sus obligaciones tributarias.

Aplazamiento de pago de impuestos

¿Qué significa el aplazamiento de pago decretado?

El RD 7/2020 de 14 de mayo prevé que el autónomo pueda posponer hasta 6 meses el pago del IVA y el IRPF (tanto en estimación directa como objetiva). No se trata de una exención sino de una moratoria.

Este aplazamiento se concederá a todo ingreso de la deuda tributaria correspondiente a aquellas declaraciones-liquidaciones y autoliquidaciones cuyo plazo de presentación e ingreso finalice desde la fecha de entrada en vigor del presente real decreto-ley y hasta el día 30 de mayo de 2020

Requisitos para poder acogerse al aplazamiento del pago de impuestos

Para poder acogerse a esta medida el autónomo deberá cumplir una serie de requisitos:

  • Sólo se podrán aplazar como máximo 6 meses
  • Durante los 3 primeros meses no habrá intereses, pero a partir del 3º de aplicará un interés de demora
  • Se pueden aplazar retenciones del IRPF correspondientes al primer trimestre de 2020, IVA y pago fraccionado de sociedades, que se devengan el próximo 20 de abril
  • El máximo permitido para este aplazamiento es de 30.000 €
  • Se establece un límite máximo de facturación para poder acogerse a esta medida

La solicitud de este aplazamiento deberá hacerse a través de la página web de la Agencia Tributaria (www.aeat.es) se ha habilitado la posibilidad de presentar la solicitud de aplazamiento y fraccionamiento de deuda siendo importante que se marque la casilla correspondiente a “Solicitud acogida RD 7/2020 de 12 me marzo por el que se adoptan medidas urgentes para responder al impacto económico del CIVID-19). 

Hay que prestar especial atención a incluir la expresión “Aplazamiento RDL” en el campo “Motivo” de la solicitud para que se tramite correctamente.

Anabel Campos, Abogada en International SOS España