Con el inicio del curso escolar, todas las familias han recibido, por parte de los colegios, los protocolos establecidos por las administraciones en relación a las medidas a tomar en caso que se den casos positivos de COVID-19 en un centro escolar.

Si un alumno da positivo en COVID-19, él y todos sus compañeros de clase no podrán acudir al centro escolar hasta que haya pasado el periodo de cuarentena. Incluso, en caso de aparición de varios positivos en un mismo centro, éste puede establecer su cierre por un determinado tiempo. Ante dicha situación, muchas familias se preguntan cómo van a compaginar su vida laboral con el cuidado de sus hijos.

¿Qué pueden hacer los padres trabajadores en esos momentos? ¿Qué derechos tienen si su hijo no puede acudir al colegio?

La incapacidad temporal por COVID-19 de un trabajador únicamente se concede por la propia enfermedad del trabajador o por el aislamiento preventivo del mismo, como consecuencia de convivir con una persona cuyo resultado en PCR ha dado positivo.

Es decir, si el hijo de un trabajador ya sea por cuenta propia o ajena ha dado positivo en COVID-19, a dicho trabajador se le decretará aislamiento preventivo en los procesos de COVID-19 y por consiguiente, se le podría tramitar la incapacidad temporal por parte del Servicio Público de Salud de la Comunidad Autónoma correspondiente.

A aquellos padres que pueden teletrabajar y no necesitan realizar ningún desplazamiento, ¿también tendrán derecho a esta prestación?

El artículo 5 del Real Decreto Ley 6/2020 únicamente establece como requisito para la tramitación de esta incapacidad, que el trabajador esté en la fecha del hecho causante en situación asimilada de alta en cualquiera de los regímenes de la Seguridad Social. Es entonces, el facultativo quien valorará la situación de cada trabajador y determinará si corresponde o no tramitar la incapacidad temporal por aislamiento. El médico puede solicitar al trabajador la documentación que crea conveniente como por ejemplo, una certificación de la empresa o, en caso de tratarse de un trabajador por cuenta propia, una declaración responsable conforme no puede realizar su trabajo de forma telemática.

El tiempo de duración de esta incapacidad temporal vendrá determinada por el parte de baja por aislamiento hasta la correspondiente alta médica. Se trata de una incapacidad temporal excepcional, puesto a que se considera derivada de una enfermedad común pero su prestación económica se asimila a la contingencia por accidente de trabajo o enfermedad profesional.

La cuantía a percibir por parte del trabajador será la correspondiente al 75% de su base reguladora y, prestándose desde el día siguiente en que cause situación de baja por aislamiento, en base al Real Decreto Ley 6/2020, de 10 de marzo, de medidas de carácter urgente.

Pero, ¿qué ocurre en aquellos casos en que un niño, cuyo resultado de PCR es negativo, se le dictamina el aislamiento preventivo cuando uno de sus compañeros de clase ha dado positivo? ¿y si cierra un centro escolar, con motivo de la aparición de varios casos positivos en COVID-19?

El aislamiento preventivo no se ha prescrito al trabajador sino a su hijo y es éste quien debe guardar cuarentena. En estos casos, el trabajador podrá acogerse a los derechos establecidos en el artículo 6 del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19, por el momento vigentes hasta el próximo 22 de septiembre.

Los derechos recogidos en el Plan Me Cuida podrán ejercerlos aquellos trabajadores por cuenta ajena que, como consecuencia directa del COVID-19, justifiquen deberes de cuidado de los siguientes familiares:

• El cónyuge o pareja de hecho
• Familiares por consanguinidad hasta segundo grado: hijos, nietos, padres, hermanos y abuelos del trabajador.

Para ello, el trabajador por cuenta ajena podrá optar entre:

La adaptación de la jornada

El trabajador podrá distribuirse el tiempo del trabajo u otro aspecto de las condiciones de trabajo, para poder atender al familiar que vaya a cuidar. Esta adaptación puede consistir en un cambio de turno, de sus funciones, un cambio en la forma de prestar el trabajo u otra forma que disponga la empresa o pudiera implantarse razonable y proporcionadamente.

Reducción de la jornada de trabajo

El trabajador podrá optar por una reducción de la jornada laboral y su correspondiente reducción en el salario, con motivo de cuidado de familiar. La comunicación a la empresa deberá realizarse con 24 horas de antelación y podrá alcanzar la reducción del 100%, siempre y cuando esté debidamente justificado y proporcionado en atención a la situación de la empresa.

Joana Daguro – Abogada y Coordinadora de Productos Digitales en International SOS España